"Un hombre llega llorando al consultorio del psicoanalista.
-¿Qué tiene usted?-le pregunta el especialista.
-Todas las noches sueño que un hombrecillo de chaqueta y sombrero rojos me viene a visitar y me propone:
“¿Hacemos pipí juntos?”. ¡Y yo me hago pipí en la cama todas las noches!… ¡Ya no puedo más!-gime el paciente.
-Su caso no es grave-comenta el psicoanalista-.Le voy a dar una solución rápidamente. La próxima vez que el hombrecito se le aparezca, respóndale “¡ya hice!”, y no lo volverá a molestar.
-¿Eso es todo?
-Sí. Repítase todo el día “ya hice”, a fin de condicionar su mente a esa contestación.
El hombre repite la frase a lo largo del día, en el tren, en el subterráneo, en la oficina, etc., y también cuando se acuesta en la noche antes de quedarse dormido.
A la mañana siguiente, regrese llorando con el terapeuta.
-¿Qué pasó? ¿Hizo lo que le aconsejé?-indaga el especialista.
-¡Sí, lo hice!-responde entre sollozos el paciente.
-Vamos a ver… cuénteme con toda calma qué ocurrió.
-Me dormí y, durante el sueño, el hombrecillo de chaqueta y sombrero rojos se presentó como de costumbre; me dijo: “¿Hacemos pipí juntos?”. Yo le respondí: “Ya hice”.
-¿Y luego?-pregunta el terapeuta.
-Luego el hombrecillo me dijo: “Entonces, ¿hacemos caca juntos?”."
1 comentario:
Me encantó.
¿Es de tu cosecha?
Publicar un comentario